Daniel Riaño

Doctor en filología
y profesor digital

Daniel Riaño Rufilanchas iba probablemente para biólogo, o quién sabe si para etólogo, cuando descubrió a Homero en el bachillerato, lo que cambió el rumbo de su vida hacia las Humanidades. Quizá por ello, como hacen los naturalistas y también hizo la filosofía griega hasta Aristóteles, prefiere buscar una explicación a los fenómenos que observa en la naturaleza y la sociedad dándose un largo tiempo para la reflexión, antes que leer la respuesta en un libro.

Cuando comprobó que la respuesta de los libros resultaba ser más acertada y completa que la suya propia en un numero desproporcionado de ocasiones, se convirtió en un ávido lector de ciencia, literatura y filosofía, pero mantiene la costumbre de hacerse siempre las preguntas antes de encontrar una respuesta.

Estudió Filología Clásica (también Derecho, por razones que no vale la pena contar) y se doctoró en la UCM con una tesis sobre sintaxis del griego antiguo. Ha sido profesor contratado en la UAM con los programas Juan de la Cierva y Ramón y Cajal. Ha dado clases de griego antiguo en la UVall y la UAM. En la actualidad es profesor titular en el Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo del CSIC, es profesor honorario de Escritura Académica en la UAM y da clases en el Máster de Letras digitales de la UCM.

Daniel aprendió a programar en un Spectrum 16K que enchufaba a la televisión familiar (el monitor) y a un lector de cassettes (el almacenamiento externo) y descubrió en la programación informática una de las formas más maravillosas (y además productivas) de entretenimiento y disciplina intelectual.

Buena parte de su trabajo durante al menos la última década se centra en las llamadas “Humanidades Digitales”. A pesar de que visualmente se formó con la contemplación obsesiva de libros de Arte (luego de películas de cine) y visitas a museos e iglesia ha dedicado muchos años a trabajos y colaboraciones en televisión, principalmente como guionista, editor y cámara, en programas musicales y de arte y viajes.

Aparte de eso, Daniel sigue escuchando música de casi cualquier tipo (con preferencia por Bach, el rock y el pop) igual que lo hacía a los 16 años, con la excepción del reggaetón, porque todo tiene un límite.


Por qué debo de ir a un curso de Daniel

  • Porque como dice Daniel, nos tenemos que dedicar un tiempo para la reflexión, antes de buscar las respuestas en un libro.


Frase de Daniel

  • Hay un tiempo para muchas palabras, y también hay un tiempo para dormir.

    Homero

El curso de Daniel

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