La figura literaria del vampiro chupasangre se inspira en personas reales y cotidianas. Se trata de gente en apariencia equilibrada a la que se añade una particularidad extraordinaria: todos son profundamente seductores y cálidos en la distancia larga, sin embargo en su interior laten severas carencias emocionales que los convierten en peligrosos depredadores.
Identificar a tiempo a los vampiros emocionales es sumamente difícil porque su poder de seducción es meticuloso y resulta hipnótico.
En este curso se analizaron los diferentes tipos de vampiros emocionales con el fin de detectarlos antes de que sea demasiado tarde. Y si ya es tarde, aprender cómo podemos desengancharnos y curarnos, de la mano de nuestra profesora Alejandra Vallejo-Nágera.